Reinventarse. Cómo decidir que camino tomar.

Las crisis económicas son horribles. Dejan a muchas personas sin trabajo. Las empresas quiebran. Los proyectos fracasan y negocios que venían creciendo se estancan. La ansiedad nos llena el día a día, nos cuesta disfrutar incluso lo que no cambió. La pregunta constante “¿Debería estar haciendo algo que no estoy haciendo?” es una presión que aveces se vuelve insoportable. La inestabilidad, los cambios permanentes, los nuevos conflictos que surgen, hace que sea una etapa que queremos que pase pronto. Nadie elegiría pasar por algo así. Pero por otro lado, nadie toma una decisión importante mientras está en la playa tomando una cerveza. La mayoría de los puntos de inflexión se dan en situaciones difíciles. Es verdad que las crisis también son una oportunidad para reinventarse. Para soltar lo que ya no sirve y enfocarse en lo que realmente da resultados. Para aprovechar el momento de incomodidad y hacer eso que traiga un poco más tensión. Cuando las cosas están bien, es difícil hacer cambios grandes porque todo se ve como una gran pérdida. Pero cuando estamos en proceso de duelo, una pérdida mas entra dentro del “pack costo hundido”, es una mancha más al tigre. Y eso hay que aprovecharlo, porque en el sillón de la bonanza, cuesta mucho más agarrar el machete para abrirse paso a los desconocido.
Este texto tiene la intención de darte algunas pistas sobre donde poner la atención para pensar en un proceso de cambio. Son los temas recurrentes sobre los cuales trabajo con mis clientes para tomar este tipo de decisiones. En que enfocarse fuerte, a que no prestarle atención y que seguir de reojo. Estos son los conceptos sobre los que vengo trabajando con los dueños de negocio a quienes acompaño:
FINANZAS PERSONALES: Para poder elegir bien que camino seguir, hay que diferenciar las necesidades económicas de corto plazo y los proyectos de largo plazo. Si con tu negocio actual (u otro ingreso) tenés cubiertas tus necesidades económicas, no hay mucho para hacer, solo cuidar esa fuente de ingresos. Pero si no es así, es preciso tomar acción. Es importante saber que si tu objetivo es generar ingresos en el corto plazo, no hay que emprender un camino largo para solucionar esto. Si necesitas ingresos, mandale mensajes a tus ex clientes y ofrecerles algo concreto, no montes un sitio web, tienda virtual y un embudo de ventas. Usá atajos y caminos cortos para generar ingresos que te van a dar el tiempo de construir ese cambio que estás queriendo hacer. El objetivo es simple: tener cierta estabilidad económica para poder enfocarte en el proceso de cambio.
OPORTUNIDADES DE MERCADO: Si vas a comenzar un nuevo camino, es fundamental que apuntes a oportunidades de mercado que no están resueltas. A problemas que nadie (o muy pocos) están atendiendo. En este caso, la crisis es un aliado. Porque las crisis son cambios rápidos y los cambios rápidos traen nuevos problemas desatendidos. Y como son nuevos, nadie tiene experiencia en solucionarlos. Tenemos que tener un radar para detectarlos y crear rápidamente pruebas rápidas y simples para comprobar que podemos ofrecer una solución. Como en todos los casos es importante que esté alineado a tu experiencia. Si vas a hacer barbijos, que sea porque venís de la industria textil o medica. No lo hagas porque “todos lo hacen”.También hay que conocer muy bien cuales son las barreras de entrada de cada negocio para estimar el tiempo en que se van a saturar. Volviendo al ejemplo de los barbijos, es tan fácil hacerlos, que en semanas (quizás cuando estés leyendo esto) ya el mercado va a estar saturado. En cambio si das un servicio de asesoramiento para empresas que quieran hacer homeoffice, es probable que la curva sea más amplia porque es más difícil entrar en la industria. No escatimes tiempo y esfuerzo en encontrar un buen problema para resolver. Los próximos años de este nuevo camino van a estar muy determinados por esto.
ESTRUCTURA DE COSTOS FIJOS:Cuando las cosas van bien casi siempre se suman costos. Porque nos hacen las cosas un poco mas cómodas y nos da pereza darlos de baja. Entonces quedan metros cuadrados alquilados que no se terminan de usar, honorarios caros de alguien que nos vende servicios que no aprovechamos, empelados con horas ociosas y otros débitos mensuales que nos achican la cuanta bancaria. Estos son los momentos para tomar las decisiones correctas sobre estas cosas. No solo para sobrevivir estos meses, sino también para que de acá en mas estemos mas livianos, solo pagando por lo que realmente nos da retorno. Solo invirtiendo tiempo en aquello que nos sirve y está alineado con nuestro proyecto.Mantener una estructura no es solo cuestión de plata. Lleva mucho tiempo y atención hacer que sea eficiente. Por lo cual, achicar ineficiencias va a agrandar tu capacidad de foco y producción. Y no te olvides que la estructura de costos fijos hace que cuando las cosas van mal, no solo no ganes plata, sino que pierdas.
VOCACIÓN Y ESTILO DE VIDA: Ya que estamos en tren de cambios, elijamos algo que realmente queremos para nuestra vida. Para que esto funcione, tenemos que estar dispuestos a dedicar los próximos 10 años a este camino. Pasar malos momentos, frustraciones y pérdidas. Y no hay mejor manera de hacerlo que pasándola lo mejor posible en el camino. Cuando los negocios están alineados a lo que te gusta hacer y al estilo de vida que querés tener, hay una ventaja competitiva. Cuando harías lo mismo “gratis”, estás un paso adelante de la competencia. Esta también es una oportunidad de oro para elegir con este principio como prioridad. Para tomar decisiones que nos acerquen a la vida que queremos vivir y al trabajo que soñamos. una vez más, cuando está todo bien, es mucho mas difícil.

La invitación es a que pienses en todos estos factores por separado. Reflexiones, escribas, hables con colegas, familiares y amigos que quieran lo mejor para vos. Armes opciones, investigues, aprendas, te muevas. Si estás en este camino de exploración, en algún momento vas a tener claridad para integrar estas variables en una posibilidad real.
Quiero compartir tres ejemplos reales de clientes con los que estoy trabajando en esta transición:
– El mueblero: Llegó hace unos meses con la intención de “ordenarse”. Pero en el camino pudimos diferenciar dos unidades de negocio que venía trabajando como una sola hace años. Por un lado tenia un local físico de muebles estándar y por otro lado un servicio de muebles a medida para casas y empresas. Nos dimos cuenta de que sistemáticamente la unidad de negocios “a medida” era más rentable, tenía muchos menos costos fijos y era un trabajo que disfrutaba mucho más. Tras largos encuentros decidió dejar su local, alivianar su estructura y poner todo su foco en esta unidad de negocios aprovechando más de 20 años de experiencia y un historial de clientes muy grande.
– El asesor de trabajo remoto: Llegó hace pocas semanas como dueño de una empresa de sofware y coach. Con la intención de dedicarse más al coaching. Tenía la suerte de tener sus necesidades económicas cubiertas por su empresa, así que eso no era problema. Su vocación y estilo de vida estaban definidos: potenciar los negocios y vidas de otras personas mediante el acompañamiento personalizado. La estructura no necesitaba cambios, ya que desde el comienzo era liviana. Pero faltaba una buena oportunidad de mercado, porque “coaches” salen de abajo de las piedras. Entonces exploramos su historia personal y su experiencia. Además de preguntarnos por los problemas de su sector. Llegamos a la conclusión de que era una buena idea encarar el nuevo negocio como “asesor de trabajo remoto para empresas”.
– El dueño de restaurante: Este es mi caso. Desde que comencé con este canal y a trabajar con clientes supe que acá estaba mi vocación. Además la venta de servicios on-line, me facilita lograr el estilo de vida que quiero a largo plazo. Pero en medio de todo esto, tenía una responsabilidad: dos restaurantes con 12 empleados (con todo lo que eso implica). Durante años, convivieron estos dos negocios con muchas tensiones. Nunca tuve tiempo suficiente para dedicarle a ninguno de los dos. Uno me tiraba fuerte del corto plazo (restaurante) y el otro del largo plazo (servicios de asesoría). Esta crisis de la cuarentena me hizo las cosas fáciles. El restaurante iba a tardar demasiados meses en recuperarse, las pérdidas iban a superar el costo de cerrarlo definitivamente. Por lo cual, tomé la decisión (triste y alegre) de terminar esta etapa y dedicarme de lleno a trabajar con dueños de negocio 

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Dar servicios de asesoría uno a uno me da la posibilidad de trabajar con conceptos universales a partir de historias particulares. Eso es lo que mas disfruto, el ponerle nombre al problema que mis clientes están teniendo y poder ofrecer una herramienta, un mapa para transitar hacia una solución.Si estás en un momento de reinvensión, buscá ayuda. No te aísles. Hay muchas personas que ya pasaron por lo que estás pasando, personas que entienden lo que estás queriendo lograr y saben por donde va el asunto. Aunque sientas que tu caso es único, no lo es.

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