Vivir en el 20%. Más de lo que suma, menos de lo que resta.

Ayer Domingo tuve una charla larga con mate de por medio con mi mujer (los chicos estaban con los abuelos, por eso la extensión de la misma). Le comentaba que últimamente las cosas me estaban pareciendo muy simples. Con cierto humor le comentaba que me daba cierta ansiedad pensar que me estaba olvidando de algo. Como que todo estaba resultado muy agradable y fluido… Hoy lunes, un rato antes de ponerme a escribir, recordé una frase que me aclaró las ideas: “Decisiones difíciles, vida fácil. Decisiones fáciles, vida difícil” (La frase es de Jerzy Gregorek, pero yo la tengo presente por Tim Ferriss).
Enseguida me vinieron a la mente todas las decisiones difíciles que tomé este último año: aceptar perder gran parte de inversiones de mi anterior negocio. Alejarme de personas que no me hacían bien y acercarme intencionalmente a otras. Tener charlas pendientes incómodas. Hacer pedidos superando el miedo al rechazo. Lanzarme a la incertidumbre de dedicarme full-time como asesor entre otras. Si no hubiera tomado esas decisiones, mi presente sería mucho, pero mucho más difícil.
La intención de este artículo no es solo comentar las reflexiones de mi fin de semana, sinó también compartirte un marco mental para redireccionar tus recursos hacia lo que mejor funciona para multiplicar tus resultados y la simpleza del proceso. Lo que voy a comentar aplica a cualquier rol de la vida, pero para ser más especifico, voy a utilizar lenguaje aplicado al negocio.

Cuando nos proponemos tener un negocio basado en lo que nos apasiona, del cual venimos aprendiendo hace décadas, es probable que se nos presenten más oportunidades de las que seamos capaces de aprovechar. Es probable que tengamos ganas de hacer más cosas de las que podemos hacer bien. Es probable que una y otra vez hayamos intentado sumar y sumar nuevos proyectos sin que ninguno tenga la atención necesaria. Y aunque no tenga la receta para el éxito, la receta para el fracaso es dispersar nuestros recursos en demasiados frentes de batalla. Tendemos a subestimar los problemas que nos van a traer las cosas. Siempre creemos que va a ser más simple de lo que en verdad es.

Hay un antídoto para este caos y se basa en el principio del 20/80 de Pareto. Este principio establece que, de forma general y para un amplio número de fenómenos, aproximadamente el 80% de las consecuencias proviene del 20% de las causas. Podríamos quedarnos solo con ese conocimiento y mencionarlo en alguna charla para quedar cultos. Pero no es lo que te propongo. Lo que quiero transmitirte es el poder de VIVIR EN ESE 20%.
Para trabajar en esto, comparto un fragmento del módulo del Programa para Profesionales Independientes. Primero quisiera definir lo que significan los recursos y los resultados desde este enfoque.

  • RESULTADOS: Margen $, aprendizaje, posicionamiento y satisfacción. Es lo que el negocio “nos da”. Es una mezcla de todas estas variables. Vamos a valorar más una que otra dependiendo la etapa de nuestro negocio y los objetivos de nuestros proyectos.
  • RECURSOS: Inversión $, tiempo y atención. Entender de esta manera los recursos nos da una mirada más amplia de lo que cada aspecto del negocio “se lleva”. No es solo plata, también son los problemas que genera, directos e indirectos.

Como siempre, las preguntas son más importantes que las respuestas. Y en este caso las preguntas más importantes que podemos hacernos son: “¿Que debería dejar de hacer? ¿Qué debería hacer más?”


Algunas claves para responderlas…

  1. Conciencia. El primer paso es entender cuales son esos aspectos de nuestro negocio. Unidades, canales de venta, clientes, tipos de servicios, tipos de productos, variantes de los mismos. A veces solo hacer un mapa mental de esto ya es un gran avance. Tomar conciencia de donde se están yendo nuestros recursos es el primer paso.
  2. Relación Resultados/Recursos. Con alguna métrica simple o de forma intuitiva, evaluá cuanto tiempo, atención y plata se lleva cada uno de esos aspectos y los resultados que te da.
  3. Lo peor y lo mejor. Identificá los aspectos con peor relación R/R y los de mejor relación R/R. Los “dudosos” no son relevantes. Pero esos pocos de los extremos es con los que hay que trabajar.
  4. Trasladar recursos. tomando decisiones (quizás difíciles) traslada los recursos de aquellas cosas con peor relación R/R a las de mejor relación R/R. Dos artículos que profundizan en como trasladar esos recursos Delegar: que, cuando y como. / ¿Cuándo es momento de tomar un empleado?

Esto no es un ejercicio anual o algo que haces en un curso de productividad una vez en la vida. Es algo que tiene que estar presente de forma permanente. Porque aunque solo ganes pocas horas, pocos dolares o te ahorres pocos problemas, el efecto acumulado de hacer esto de forma consistente, a largo plazo, es enorme. Este proceso genera un efecto compuesto muy poderoso. Si mejorás la inversión de tus recursos un 1% semanal, en un año vas a multiplicar tus resultados.


Ningún minuto de nuestro trabajo, ningún peso de nuestra cuenta, ni ninguna neurona de nuestra mente debería usarse “sin sentido”.

No estamos hablando de eficiencia ni de hacer más. Estamos hablando de hacer menos, pero de hacer lo correcto, lo que te sirve para lograr tener un negocio que te apasione, que impacte en los demás y que te permita vivir la vida de tus sueños. Quizás todavía no sepas cuales son las decisiones que tengas que tomar. Pero me siento realizado si con este artículo te dejo pensando en estas preguntas “¿Que debería dejar de hacer? ¿Qué debería hacer más?”


Si necesitás ayuda para identificar esas acciones claves en las cuales enfocarte, no dejes de completar este FORMULARIO para inscribirte en la charla gratuita del programa de profesionales independientes.

Artículo #40 – ¡Necesito un día de 34hs! 3 pasos para que alcancen las 24 que tenemos

Necesito un día de 34hs
Mi vida es un vuelo sobrevendido
Las urgencias me pasan por arriba
Nunca termino lo que tengo que hacer
Mi lista de pendientes no para de crecer
No puedo equilibrar mi vida personal con mi trabajo


Estas son algunas de las frases que más escucho cuando acompaño personas que llegan con la intención de mejorar su gestión del tiempo.
Para comenzar a entender el problema hay que saber que la “falta de tiempo” es un síntoma, no una causa en sí misma. Por una simple razón: no podemos tener más tiempo aunque querramos, por lo cual no es un problema. El problema es como lo utilizamos.

Continue reading “Artículo #40 – ¡Necesito un día de 34hs! 3 pasos para que alcancen las 24 que tenemos”

Artículo #37 – Cómo dejar de PROCRASTINAR (no es una fórmula mágica)

¿Qué es PROCRASTINAR? Les comparto una definición que me gustó mucho:
Procrastinar significa posponer o aplazar tareas, deberes y responsabilidades importantes por otras actividades que nos resultan más gratificantes pero que son irrelevantes.

¿Qué pasa si buscamos “Cómo dejar de Procrastinar” en Google? (Primer resultado)
Estrategias Para Dejar de Procrastinar:

  • Utiliza la Regla de los Dos Minutos. …
  • Da un pequeño primer paso. …
  • Las rutinas ayudan. …
  • Toma decisiones. …
  • Haz un seguimiento de tu tiempo. …
  • Aprende a decir no. …
  • No tengas miedo a abandonar. …
  • Gestiona tu energía, no tu tiempo.

Todo esto es de gran ayuda, son buenos tips. Pero sospecho solo aplicando esto, difícilmente tengamos resultados sólidos.  Ese hábito visible (procrastinar) es una partecita chiquita de una gran masa de hábitos y creencias que tenemos incorporadas.

Continue reading “Artículo #37 – Cómo dejar de PROCRASTINAR (no es una fórmula mágica)”

Artículo #29 – ¿En qué burbuja estás viviendo?

Pedro se levantó 15 minutos antes de tener que salir al trabajo. Antes de levantarse de la cama, agarró su celular y revisó los grupos de wsp, respondiendo a todas las cosas que habían pasado la noche anterior. Siguió por Instagram, viendo las historias que no había visto, puso un par de likes y comentarios. Pasó a al diario La Nación. Ahí vio que el dólar seguía subiendo, los goles de Messi en Barcelona, una tragedia en India y vio también la estrategia de algún candidato. Con los pocos minutos que quedaban, agarró lo que tenía a mano para comer y salió apurado a su trabajo. Durante el viaje escuchó entrevistas en la radio a jugadores de futbol, noticias de todas partes del mundo sobre temas que no le interesan demasiado y mucha publicidad. Pedro llega al trabajo con la cabeza llena de diálogos internos sobre temas y personas que no conoce ni le interesan.

Continue reading “Artículo #29 – ¿En qué burbuja estás viviendo?”